En el caso de los hidrocarburos líquidos, los diferentes fluidos son captados y transportados hacia las baterías de petróleo, donde se realiza la separación primaria de gases y agua. El petróleo sigue su camino hacia la planta de tratamiento de crudo, donde se le extrae el agua de formación remanente y el exceso de sales, adquiriendo así su condición comercial para ser cargado a los oleoductos troncales.